Egosurfing: investigar sobre uno mismo

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Es inevitable sentir curiosidad. Curiosidad por aprender cosas nuevas, por ver lugares distintos y hasta por enterarnos de qué piensa la gente de nosotros. Esto último llevado a las búsquedas de Internet es lo que se llama egosurfing. La palabra apareció impresa por primera vez en la columna de Gareth Branwyn en Wired en 1995 (aunque había sido inventada por Sean Carton durante el mismo año) por primera vez y acabó saliendo en 2011 en el Oxford Dictionary of English.

Egosurfing es buscar acerca de nuestra persona en la red. Esto, que puede parecer un ejercicio de narcisismo (de hecho, curiosamente en la web de Marie Claire lo definían como » impulso patológico a comprobar los resultados que Google arroja a nuestro propio nombre, también se le denomina vanity searching») es una buena práctica que puede ayudarnos mucho.

Supongamos el caso de un profesional que se dedica a dar servicio a los demás, como es mi caso. Soy fotógrafo y las opiniones de la gente son bastante relevantes. La manera idónea de saberlas es buscar información sobre mí como la buscaría alguien que quisiese tomar una decisión sobre si contratarme o no. En el caso de encontrar algún comentario negativo, me permite pensar en si hay algo que pueda mejorar sobre mi negocio o mi comportamiento, o si hay alguien con mala intención que está escribiendo para perjudicarme. En cualquier caso, la investigación nos aporta más información de la que contábamos.

Hay cosas peores que encontrar algún comentario negativo. Si no aparecemos en las búsquedas, o aparecemos a partir de la segunda página, es urgente tomar medidas. Nuestra reputación en Internet puede ser muy importante para nuestros trabajos futuros, de manera que saber lo que se dice de nosotros nos permite hacer un control de daños. Esto puede ser importante, por ejemplo, en una entrevista de trabajo.

Herramientas para egosurfing

Aunque el navegador es una herramienta clave, hay algunas más específicas. Google Alerts nos permite mantener actualizada la información que aparece en el buscador sobre cualquier término. Si decidimos incorporar nuestro nombre como alerta, nos irá avisando de las novedades que se produzcan sobre ese término. Esto funciona muy bien con las marcas y con nombres que sean poco comunes, pero no tanto con combinaciones demasiado comunes. Si la búsqueda es sobre «Javier Pérez» o «Michael Williams», por ejemplo, puede haber cientos o hasta mil millones de entradas sobre esas personas.

Así que, para acotar las búsquedas, deberíamos incorporar algunos factores relevantes en la búsqueda. Cuales sean es complicado de determinar. Podrían ser nuestro tipo de trabajo, nuestra ciudad de residencia o nuestras aficiones favoritas.

Para controlar nuestra imagen es preciso que controlemos nuestras publicaciones, especialemente en redes sociales, porque posicionarán muy arriba. De esa manera, podemos configurar la privacidad, y eso tendrá influencia en las redes, pero es más práctico que seamos consecuentes con nuestras publicaciones. Un ejemplo un poco extremo sería, que si estamos en un bar con muchos amigos y montamos una pelea, al acabar, podremos pedirles a todos que no comenten nada por ahí. Es posible que no lo hagan, pero hay mucha diferencia entre pedirles que no digan nada y no haber montado la pelea en el bar. Si hay algo que no queremos que se sepa, es mucho mejor no subirlo a redes sociales. El egosurfing nos ayuda a tener conciencia de la imagen que proyectamos.

En cualquier caso las búsquedas, si tenemos un nombre bastante común y no tenemos una actividad particularmente diferenciada, serán una preocupación mucho menor. Con un nombre común cualquier persona que busque, entenderá que los datos que aparezcan podrían pertenecer a otro individuo, de manera que la reputación es mucho más difusa.

Derecho al olvido

Si encontramos algo particularmente negativo, podemos solicitar que se elimine de la red. En realidad, esto es una cuestión polémica, porque si ha aparecido en medios de comunicación el tema no será tan sencillo, pero la legislación europea lo permite en determinados casos. El enlace clave está aquí: https://www.google.com/webmasters/tools/legal-removal-request?complaint_type=rtbf&visit_id=636796746192745512-67396184&hl=es&rd=1&pli=1

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